La suspensión de cuentas de Claude afectó a Belo el 17 de abril de 2026, según publicó su CTO, Patricio “Pato” Molina, en X. De acuerdo con Molina, Anthropic dio de baja a toda la organización de la fintech argentina y bloqueó más de 60 cuentas sin aviso previo.
Belo ofrece una billetera digital para operar con pesos y criptomonedas. Por eso, el caso tuvo repercusión entre equipos técnicos que usan IA en procesos de trabajo, integraciones y operaciones digitales.
Según Molina, el único aviso recibido fue un email automatizado. Ese mensaje mencionaba una supuesta violación de los términos de uso, pero no detallaba qué política específica se habría infringido.
Suspensión de cuentas de Claude sin explicación específica
Molina afirmó que Anthropic dio de baja a toda la organización de Belo sin una explicación clara. En su publicación escribió: “Qué política específica infringimos no tengo ni la menor idea: simplemente recibimos un mail y listo, adiós Claude”.
Además, Anthropic ofrecía como canal de apelación completar un formulario de Google. Molina cuestionó ese mecanismo públicamente y lo describió como una mala experiencia de UX, es decir, experiencia de usuario, y atención al cliente.
En este contexto, la baja de cuentas sin aviso no solo afectó el acceso a una herramienta. También dejó sin disponibilidad inmediata recursos usados por el equipo.
Bloqueo de acceso a Claude e impacto operativo
El bloqueo de acceso a Claude afectó flujos de trabajo clave, integraciones técnicas e historiales de conversaciones, según describió Molina. Una integración técnica es una conexión entre sistemas que permite automatizar tareas o compartir información.
Molina señaló que integraciones, habilidades configuradas e historiales quedaron perdidos o en suspenso indefinido. Por lo tanto, el problema no se limitó al inicio de sesión de usuarios individuales.
Belo tenía acceso a Gemini, la herramienta de IA de Google, como alternativa. Sin embargo, Molina indicó que el cambio implicó una disrupción importante en los flujos de trabajo del equipo.
Anthropic suspende cuentas y luego reconoce un falso positivo
Después de la repercusión pública del post, Anthropic restauró el acceso tras más de 15 horas. Luego, la empresa explicó que el caso había sido un falso positivo.
Un falso positivo ocurre cuando un sistema automático marca una actividad como problemática por error. En este caso, Anthropic lo atribuyó a una detección incorrecta de su sistema de moderación.
Molina confirmó públicamente la restauración del acceso. Anthropic, por su parte, no emitió una declaración pública extendida sobre el episodio.
Cuentas de IA bloqueadas y debate sobre dependencia
El post de Molina generó comentarios de otros usuarios que afirmaron haber vivido situaciones similares durante meses. Varios mencionaron que habían completado formularios de apelación sin recibir respuesta de Anthropic.
Además, el episodio instaló un debate sobre el riesgo de depender de una sola plataforma de IA para procesos críticos. En una publicación posterior, Molina sostuvo que contar con más de una plataforma puede ayudar a mantener continuidad operativa ante una interrupción del servicio.
Finalmente, el caso terminó con el acceso restaurado y con Anthropic reconociendo un falso positivo. El debate que dejó abierto fue operativo: qué ocurre cuando una herramienta de IA central queda bloqueada sin una explicación específica.
Esa discusión también apunta a la infraestructura desde la que se consumen estas herramientas. Cuando una organización depende de una plataforma de IA a través de accesos individuales o cuentas de usuario, queda expuesta a interrupciones que escapan a su control: bloqueos automáticos, cambios de política o caídas del servicio pueden detener operaciones completas de un día para el otro, como le ocurrió a Belo.
Frente a ese escenario, la capa de infraestructura cobra relevancia. Contar con una nube propia o con un proveedor que permita integrar distintos modelos de inteligencia artificial de forma centralizada cambia la ecuación: en lugar de depender de los tiempos y las decisiones de un tercero, los equipos técnicos pueden gestionar sus propias conexiones, mantener configuraciones activas y migrar entre proveedores sin perder el trabajo acumulado.
G2k desarrolló su infraestructura cloud con ese enfoque. Sus soluciones están diseñadas para que las organizaciones puedan incorporar inteligencia artificial —ya sea a través de modelos como los de Anthropic, Google u OpenAI— sin quedar atadas a un único proveedor. Eso significa que, ante una situación como la que vivió Belo, un equipo con la infraestructura adecuada podría redirigir sus integraciones hacia otro modelo en minutos, sin perder historiales, configuraciones ni continuidad operativa.
Esa capacidad de integración no es solo una ventaja técnica. En contextos donde la IA ya forma parte de procesos críticos —atención al cliente, análisis de datos, automatización de tareas— una interrupción de 15 horas puede tener un impacto real en el negocio. La infraestructura deja de ser un detalle de implementación y se convierte en parte de la estrategia operativa.